PERU - TRAVEL to PERU and HOTEL in PERU - TOURS in PERU - MACHU PICCHU - CUSCO

ENJOY PERU
AGENCIA DE VIAJES
TOUR OPERATOR

LA LIBERTAD
ES UNA
FIESTA

PERU

por
Enjoy Perú
Viajes y Turismo

  Andares - Enjoy Peru

Página Principal

ANDARES

LA LIBERTAD ES UNA FIESTA - Primera Parte

Textos Roberto Ochoa B.
Fotos: Walter Silvera

Antes de que el tiempo se acuñara en horas, días, meses y años, el mar fue la fuente de vida para el poblador de las costas del Perú. Las civilizaciones que prosperaron en el actual territorio del departamento de La Libertad construyeron sus primeros monumentos frente al mar, como un homenaje de adobe y piedra hacia aquel espacio infinito donde los dioses mueren cada tarde, cada crepúsculo, cumpliendo un ciclo diario de muerte y resurrección.

ANDARES de LA REPUBLICA dedica éste y el siguiente fascículo a La Libertad, cuna de civilizaciones y uno de los rincones más hospitalarios y bellos del Perú.

La Libertad es uno de los pocos departamentos del Perú que ofrece al turista paisajes de nuestras tres regiones naturales: la costa, con su largo litoral salpicado de playas, caletas y puertos. Con ciudades y campiñas que emergen como grandes oasis en medio de¡ desierto. La sierra, con sus montañas tapizadas de campos de cultivo y sus poblados de ancestrales tradiciones. La selva alta, con sus bosques regados por las aguas del imponente río Marañón, la Serpiente de Oro.

El punto de partida para conocer La Libertad es Trujillo, ciudad de la eterna primavera, desde donde parten todos los caminos hacia la costa, sierra y selva de¡ departamento.
Si bien Trujillo es una de las ciudades más cosmopolitas de¡ Perú, ha sabido mantener su añeja tradición de ciudad hidalga y española, respetando además los monumentos de su pasado prehispánico. Chan-Chán, la ciudad de adobe más grande del mundo, la majestuosa Huaca dei Sol y los secretos escondidos en la Huaca de la Luna son los lugares más visitados por los turistas.

Más al norte se alza el complejo arqueológico de El Brujo, donde un equipo de arqueólogos de la Universidad de Trujillo, con el apoyo financiero de la Fundación Wiese, han realizado sorprendentes descubrimientos sólo comparables con los de las Tumbas Reales del Señor de Sipán.
Todo el año es buena época para conocer La Libertad, pero es en setiembre cuando las calles de Trujillo se llenan de visitantes para asistir al Festival de la Primavera, o para presenciar el fastuoso concurso de marinera norteña.

La historia de La Libertad se remonta a los albores de la civilización americana, siendo escenario del desarrollo de las culturas Moche y Chimú.
Posteriormente se convertiría en una de las ciudades más importantes de¡ Virreinato y punto de descanso obligado en las rutas que unían el norte del Perú con Lima.

Desde entonces, Trujillo es una de las ciudades más importantes del Perú, un lugar de visita obligada para los turistas peruanos y extranjeros quienes luego de recorrer sus apacibles calles coloniales, de visitar sus impresionantes museos y sus monumentos arquitectónicos y de compartir la alegría y hospitalidad de su pueblo, regresan convencidos de que La Libertad bien merece una estatua.

Trujillo, el reposo de los caminantes
La fundación de Trujillo aún provoca polémicas entre los historiadores. Nosotros nos inclinamos por la autorizada versión de don Raúl Porras Barrenechea, quien aseguró que el propio Francisco Pizarro fundó la ciudad y la bautizó así en homenaje a su natal Trujillo, de Extremadura.

Otras versiones, sin embargo, aseguran que la ciudad fue fundada por Diego de Almagro, quien quedó maravillado por la belleza de su campiña y la cercanía de la enorme ciudadela chimú, bautizándola Trujillo en homenaje a la tierra de su socio de la conquista, y como lugar de descanso en el largo y agotador viaje desde San Miguel de Piura hasta Lima, Ciudad de los Reyes.

Desde entonces, Trujillo fue considerado el reposo de los caminantes y una de las ciudades más españolas del Perú. La hospitalidad y alegría desbordante de sus habitantes y la apacible belleza de sus calles, iglesias y casonas hacen de la capital liberteña una de las ciudades favoritas de los turistas peruanos y extranjeros.

Para conocer bien la ciudad se debe empezar por la Catedral, situada en la Plaza Mayor (Plaza de Armas), y construida en 1666. Alberga valiosas obras de arte, como un hermoso retablo, pinturas de la escuela Cusqueña y esculturas de excepcional talla.

El Monasterio del Carmen está ubicado en la esquina de Colón y Bolívar. Fue construido en 1759 y es uno de los más bellos conjuntos arquitectónicos de la ciudad. Alberga 150 lienzos, que en su mayoría son del siglo XVII y siglo XVIII. Su altar mayor es una obra maestra. Además, hermosos frescos adornan los muros interiores del convento.

En la sexta cuadra del jirón Mariscal Orbegozo está la iglesia de San Agustín, construida en 1558 con un altar mayor de madera dorada y un púlpito barroco. San Francisco está ubicado en la esquina de las calles Independencia y Gamarra. Sobresalen su altar mayor, sus retablos polícromos y su púlpito del siglo XVIII. La iglesia de La Merced (situada en la quinta cuadra del Jr. Francisco Pizarro) tiene un órgano de estilo rococó único en la ciudad.

La parroquia Huamán está situada en la antigua reducción del mismo nombre. Este hermoso templo es la joya más singular del estilo barroco-mestizo de la costa norte del Perú. Otras iglesias dignas que merecen visitarse son La Compañía de Jesús, Santa Clara, Santo Domingo, Jesús, María y José, Santa Ana, San Lorenzo y Santa Rosa.