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Antonio Gómez Yepes Siento con la parte emocional de mi intelecto, que la palabra "buscador" en nuestra lengua, no tiene la connotación seria y profunda que tiene en otras lenguas, el buscador serio es aquel que no busca, más bien encuentra, porque aquella investigación que ya sabe lo que quiere encontrar no es cabal, es sólo el que investiga dispuesto a recibir el impacto de encontrar lo inimaginable, al que podemos considerar buscador verdadero. ¿Cómo llamarle a ese buscador serio, con un nombre tal que corresponda, a la calidad de persona buscadora en el sentido más profundo y serio del concepto?. Habrá quien considere el nombre de "científico", como el que mejor corresponde. No me satisface, porque las implicaciones de científico en la actualidad, limitan la búsqueda a los ámbitos de la razón, y no, realmente no somos sólo una cabeza con pies. Hemos visto que el corazón es el verdadero emisor de señal magnética al ser 5,000 veces más grande su señal que la del cerebro, es el asiento de la sabiduría y del amor. He convivido en días pasados en Perú, con los logros de aquella cultura mal llamada Inca. Inca era el titulo de la máxima autoridad equivalente al Cesar o al Rey, ellos establecieron una relación social eficiente, como resultado de una relación con el planeta fundamentalmente respetuosa, y una relación con el cosmos de sumisión activa. Es imposible no hacer presente emocionalmente a la tierra cuando te encuentras en Machu Pichu, es imposible no sentir el gozo en el alma al recibir el alimento de las impresiones visuales primero, de olfato en un ambiente limpio, mismo que transporta el olor de las hierbas y flores tan semejantes a las que nos rodean en este hermoso Xalapa- Banderilla. ![]() Esos buscadores, que fueron los constructores de esa ciudadela, encontraron la forma de hacer producir, sus papas y maíz en las laderas de sus escarpadas montañas con el uso terrazas, que además evitan la degradación de la tierra fértil por desgaste que puede producir la lluvia persistente, a la que consideran femenina, quizás por su tenacidad y permanencia, en cambio las lluvias torrenciales acompañadas de rayos y centellas, son consideradas como masculinas, llamaradas de petate. Por otro lado la trilogía andina, que considera, lo sagrado en lo alto, el mundo del presente en el medio y el inframundo en lo bajo, nos señala una observación de una ley universal identificada en el cristianismo como la santísima trinidad y en algunas escuelas esotéricas como la ley de tres, aquella en la que las fuerzas de la dualidad dan origen en su encuentro a una tercera, que es la manifestación del presente, ese efímero instante, con el que la teoría no nos permite contactar, sólo es posible a través de la vivencia, que de ser atrapada en los nombres pierde el contacto con la experiencia, es por eso que aparece el concepto de "experienciar", para denotar el movimiento incesante que implica la vida. Su Viracocha, presenta grandes similitudes con nuestro Quetzalcoatl, pero en realidad lo que trasluce en el fondo, al tener la oportunidad de estar en el Cusco; la ciudad sagrada, el ombligo del mundo, es la similitud de arrobamiento al que podemos acceder los seres humanos con capacidad de apertura al estar en contacto con su manera de relacionarse con la Diosa Pacha Mama, la madre tierra, con Inti el Dios sol, con Viracocha, creador del cielo y la tierra. Uno no puede sentir como aquellos que vivieron en el imperio del Inca, pero al ver que clase de ofrendas y sacrificios se entregaban, uno adivina que ellos como nosotros, encontraban solución en lo externo, entregando lo más valioso, sus tesoros y la vida misma, como ofrendas, una búsqueda de compensación y chantaje (para propiciar tiempos mejores, lluvia y fertilidad), bueno quizás no es de buen gusto llamar chantaje al querer congratularse con los dioses. Un buscador honesto no puede dejar de tener preguntas, estas están en relación a nosotros mismos, a nuestra sociedad, al cosmos, al universo. Nunca es la descripción que concluye, un sustituto justo de la experiencia que se puede registrar en el momento de vida. La vida tiene como insumo permanente el registro de impresiones, a las que podemos considerar el alimento más indispensable para la vida, el alimento de las impresiones disponibles en Cusco, el Valle Sagrado, el lago Titicaca, con su islas artificiales y naturales y la gente de Perú, se han constituido en un banquete, que me ha facilitado asombrarme como un niño, sentir grandeza y humildad, sentir la vida desde otra perspectiva. Después de conocer datos y nombres, se nos hizo necesario suspender la entrada de datos y abrirnos a la experiencia de estar aquí. El regalo de estar aquí tuvo su cúspide, cuando encontramos a un chaman con sus discípulos en el desarrollo de una ceremonia en una ladera del Machu Pichu, lugar en donde se encuentra una cueva alineada para recibir el sol en forma directa en su solsticio de verano (21 de diciembre), al salir de la cueva se encuentra una saliente, rodeada por un precipicio ![]() profundo en cuyo fondo corre un río, al pararme en esa saliente como lo hicieron, en momentos previos, los discípulos del chaman, sentí; mi presencia siendo recorrida por una sensación con una energía viva, a la que se le podría identificar con la posible sensación de caer al vacío, al no rehuir la sensación, al convivir con ella, dispones de la energía que te permite relacionarte con la Pacha Mama, representada por las majestuosas montañas en medio de las nubes, la emoción de agradecimiento hizo su aparición, gracias Dios por estar vivo, por ver, oler, oír, y recibir este regalo, resultado del trabajo de buscadores que encontraron ese lugar en donde edificaron una ciudad preservada de manera tal que uno puede caminar entre sus calles y entrar en las que fueron sus casas y templos o lugares de observación u oración. Feliz año. ![]() VISTA DESDE LA CUEVA ![]() |